Circuitos de climatización: prevención y corrección como pilares de su funcionamiento

El agua, cuando se halla en un circuito cerrado para climatización, suele sufrir de ciertos problemas que pueden alterar el buen funcionamiento del sistema.

Esta problemática recae en el uso de metales diversos como elementos de intercambio de calor. Las dificultades más frecuentes suelen ser las incrustaciones calcáceas, la corrosión y la formación de algas y microorganismos.

Con respecto a las incrustaciones calcáceas, estas suelen ser muy reducidas y difícilmente pueden crecer y acumularse. En otros casos podría existir algún tipo de problema (llámese en un circuito de gran capacidad y con aguas incrustantes), pero podría evitarse con un tratamiento previo.

Por el contrario, la corrosión es el principal problema que se presenta sobre un circuito cerrado de climatización. En líneas generales, los metales utilizados no son nobles y al coexistir con el agua pueden ocasionar el inicio del proceso corrosivo.

En tanto, en los circuitos que trabajan a baja temperatura (menor a 40°C), sean de suelo radiante o fan coils, proliferan microorganismos y algas, las cuales pueden desarrollar biocapas y así ocasionar obstrucciones y también corrosión.

Prevención eficaz

En un circuito cerrado se debe tener en cuenta los siguientes parámetros para lograr una corrección y prevención eficaz:

* Limpieza de los circuitos con problemas en su funcionamiento: Para la limpieza se utilizan normalmente productos desincrustantes, complejantes y/o dispersantes. Se introduce en el circuito y se deja en su interior alrededor de 15 días manteniendo todas las válvulas de paso abiertas para que pueda ejercer su función en toda la instalación. Luego, se vacía el circuito y se enjuaga con agua de aporte hasta eliminar por completo los restos del producto de limpieza. Es importante evitar la utilización de ácidos fuertes en el proceso de limpieza, ya que pueden provocar graves procesos de corrosión.

* Instalación de desfangadores magnéticos: Existen sistemas de filtración que eliminan progresivamente los óxidos y lodos presentes. Tras un tiempo de actuación, y efectuar finalmente un vaciado y una nueva carga de circuito con agua de aporte y un inhibidor de corrosión adecuado, se puede asegurar la protección del circuito frente a la corrosión y las incrustaciones. El desfangador siempre debe instalarse preferentemente en un punto bajo del circuito, ya que por gravedad es donde tienden a acumularse los sedimentos y partículas que va arrastrando el agua.

* Sellado de fugas: En ocasiones, pueden aparecer fugas en el circuito tras haber realizado la limpieza. Esto puede deberse a que las impurezas existentes, como óxidos, lodos o cal, tapaban el poro y al aplicar el producto de limpieza esta suciedad se desatasca y se elimina, dando lugar a la aparición de dicho poro. Debe tenerse presente, de todas formas, que en ningún caso un producto adecuado para la limpieza es el causante de la fuga por ser demasiado agresivo. Al contrario, la aparición de fugas en un circuito es indicativo de la existencia de un proceso de corrosión avanzado. Para sellar las fugas aparecidas, la forma más sencilla es utilizando un producto sellante, el cual contiene una silicona que polimeriza en caliente en aquellos puntos donde entre en contacto con el oxígeno.

LAS DIFICULTADES MÁS
FRECUENTES SUELEN SER LAS
INCRUSTACIONES CALCÁCEAS, LA
CORROSIÓN Y LA FORMACIÓN DE
ALGAS Y MICROORGANISMOS.

* Protección de los metales mediante inhibidores de corrosión: Una vez realizada la operación de limpieza, en circuitos existentes, o bien en el caso de circuitos nuevos donde no sea preciso efectuarla, deben protegerse los elementos metálicos del circuito para evitar procesos de corrosión mediante la adición de inhibidores de corrosión. Este tratamiento preventivo se basa en añadir al circuito inhibidores de corrosión aniónicos, catiónicos, mezcla de ambos, así como productos filmantes, los cuales forman una capa protectora que bloquea el proceso de corrosión y evita, consecuentemente, la formación de óxidos y el desprendimiento de hidrógeno. Habitualmente, al tratarse de circuitos cerrados sin renovación del agua, los productos se incorporan en forma manual en el circuito. La ventaja de esta técnica es su facilidad de aplicación y su mejor capacidad de protección en el caso de que, por cualquier motivo, se produzca una entrada de oxígeno en el circuito.

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Más información: www.cilit.com