Mantas oleofílicas con cáscara de maní “made in” Argentina

Las mantas oleofílicas de cáscara de maní llegaron al mercado luego de tres años de desarrollo e investigación. Su alta resistencia mecánica genera una mayor posibilidad de reutilización, lo que se traduce en un menor volumen de residuos y en una baja en los costos de hasta un 40 por ciento.

hidrocarburos

La Resolución 982/14 de la Secretaría de Estado Ambiente y Desarrollo Sostenible (SEAyDS), exige el uso de mantas oleofílicas orgánicas, de origen natural, oleofílicas e hidrofóbicas, adsorbentes y no inflamables. Teniendo en cuenta la demanda, debido a las actividades desarrolladas en pozos convencionales y no convencionales, y su impacto económico en cuanto a la adquisición de las mantas, se desarrolló un producto de bajo costo y que cumple con los requisitos solicitados de acuerdo a la normativa.

La alternativa que innova

Para la realización de una manta oleofílica se debía tener en cuenta que su relleno sea un producto orgánico y natural. Realizado el relevamiento, se seleccionaron diversos materiales, además incorporando cáscara de maní como una alternativa y hasta el momento no utilizada para tal fin. Junto a esto se realizaron a modo de evaluación los pretratamientos necesarios para el empleo del material como relleno, su performance de sorción, costos y disponibilidad en el mercado.

Tras la comparación de los distintos sorbentes, se seleccionó a la cáscara de maní molida para la elaboración de la manta oloeofílica por tratarse de un material de relleno orgánico y natural con mayores ventajas, como:
Capacidad de sorción similar a los sorbentes del mercado.
Obtención sustentable y alta disponibilidad, ya que es un residuo de la industria agroalimentaria.
Bajo costo, comparado con otros adsorbentes.
Ausencia de pretratamientos costosos y operativamente complejos.
En cuanto al material textil se empleó friselina, textil sintético no tejido de fibras de polipropileno. Realizados los ensayos de caracterización sobre muestras a escala laboratorio, para evaluar su desempeño, se determinó la velocidad de adsorción, la capacidad de retención y la propagación limitada de llama, para luego realizar las pruebas en campo.

Mani

En este caso, la manta tiene cuatro capas, una gruesa de 100 gramos, otras dos de 25 gramos y en su base un coteado y un polietileno de 100 gramos. De esta manera la tela repele el agua pero absorbe el hidrocarburo garantizando su funcionalidad.

Aplicación y aprobación de la manta oleofílica

La SEAyDS establece que para la utilización de la manta oleofílica con relleno de cáscara de maní, debe cumplir ensayos de validación definidos en la Resolución 982/14 junto a la elaboración de la hoja de seguridad del material de relleno adsorbente.
Ante la exigencia se presentaron los siguientes informes, cumpliendo los requisitos debidos al caso:
Ensayo de preformance de sorción (Método ASTM F 726-12).
Ensayo para la determinación de propagación limitada de llama (Norma IRAM 3858/98).
Ensayo de generación de lixiviados (Método EPA 1312).
Hoja de Seguridad del material adsorbente (Norma IRAM 41400:2013).

Los documentos fueron emitidos por laboratorios y centros de investigación pertenecientes al INTI y la UNLP, de acuerdo con lo indicado en la mencionada Resolución. Luego de sucesivas interacciones, la autoridad de aplicación emitió, en junio del 2017, la Cédula N° 1397/17 a través de la cual aprobó el producto tecnológico desarrollado por Y-TEC.

De esta manera las mantas oleofílicas de cáscara de maní llegaron al mercado luego de tres años de desarrollo e investigación, logrando optimar el rendimiento de un servicio, bajando los costos en un 40 por ciento.

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En la actualidad este proyecto de investigación con la participación del Conicet y desarrollado por la firma AESA, la subsidiaria de YPF, en conjunto con Y-TEC, realiza una colocación de 50.000 metros cuadrados de mantas por mes.

Cáscara de maní con valor agregado

Según datos del ministerio de Agroindustria de la Nación, Argentina ocupa el tercer puesto entre los países que más maní exportan. El 88 por ciento de la producción se concentra en Córdoba, provincia que provee la cáscara a la empresa AESA. De acuerdo a datos de la Cámara Argentina de Maní, una cooperativa podía producir cerca de 5 toneladas por hora, frente al cálculo necesario de 70 toneladas de cáscara por mes para cubrir la manufactura de las mantas oleofílicas.

Más información: www.y-tec.com.ar

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