La Química Sustentable

Ni hoy ni en el futuro, puede ni podrá concebirse el desarrollo de productos químicos que provoquen impactos tóxicos inaceptables sobre el hombre y el medio ambiente. Es sabido que estas alteraciones pueden afectar significativamente a las sociedades, así como al agotamiento de los recursos naturales. Sin embargo, la apuesta por la investigación e innovación encuentra oportunidades en soluciones sostenibles ligados al campo de la química.

La Química puede contribuir a dar soluciones globales a problemas relacionados con la energía y el cambio climático, agua y alimentación, crecimiento demográfico y salud, mantenimiento de recursos naturales y protección del medio ambiente. Asimismo, la selección de la química sostenible puede tener ventajas para la protección de los trabajadores, los consumidores y el medio ambiente. En el largo plazo, la sostenibilidad conduce a usos más innovadores de los productos químicos, y por lo tanto también, es económicamente atractiva. Un producto sostenible es un producto que tiene éxito en el mercado porque se utilizan sustancias menos peligrosas y tienen impactos menos perjudiciales para el medio ambiente y para la sociedad, que un producto comparable.

Existen numerosos ejemplos prácticos que describen diversas aplicaciones que se relacionan con la sostenibilidad en empresas. Sin embargo, hasta ahora, son muy pocos casos en el mundo que se ha decidido apoyarlas de una manera sistemática para que se transforme en una práctica sistemática. En el ámbito medioambiental, para seguir avanzando en la mejora continua de la protección de nuestro entorno, es necesario potenciar el reciclaje de residuos, el desarrollo de soluciones de eco-diseño y productos de valor agregado obtenidos mediante procesos eco-eficientes, todos éstos, procesos donde la intervención de la química y su investigación resultan imprescindibles.

La industria química no sólo suministra materias primas para diversos productos, incluyendo los de consumo masivo, sino que permite el desarrollo de materiales avanzados, tales como los materiales híbridos y livianos, superficies auto-limpiantes, materiales capaces de almacenar y recuperar energía, al mismo tiempo que ésta inmersa en procesos de elaboración y reacciones que pueden ser orientados hacia una producción más sostenible y eficiente en recursos y energía. Además, la química favorece fuertemente a la reutilización de los productos y la obtención de sub-productos de mayor valor agregado.

La Plataforma Tecnológica Española de Química Sostenible, SusChem-España, ha implementado una metodología de hoja de ruta a partir de los aportes y conocimiento de un número suficientemente representativo de sus miembros, tanto de la comunidad científica-tecnológica como del ámbito industrial. Estas contribuciones se han agrupado en 4 áreas que se corresponden con los 4 grupos de trabajo de SusChem-ES:

 

  • Materiales y Nanomateriales
  • Biotecnología Industrial y Biorrefinerías
  • Diseño de Reacciones y Procesos
  • Valorización Química de Residuos: de subproductos a materias primas

 

Los participantes han aportado información para cada una de las áreas que se dividen en:

– Tendencias socio-económicas

– Posibles soluciones y/o aplicaciones que dan respuesta a dichas tendencias

– Tecnologías y/o capacidades necesarias para el desarrollo de las soluciones y/o aplicaciones anteriormente citadas.

 

Además, se ha realizado una estimación del marco temporal de cada una de estas áreas, identificando si se trataba de medio o largo plazo.

 

Dentro de las tendencias socioeconómicas y tecnológicas identificadas se destaca el uso de recursos alternativos es uno de los ejes tractores. En este sentido, son estratégicos tanto los métodos que involucran fuentes renovables de carbón a partir de residuos agrícolas y biomasa, como los métodos basados en el reciclaje de residuos, por ejemplo, en la industria de transformación de materiales, el acceso a nuevas materias primas no críticas es esencial. Otro factor que impulsa el desarrollo viene motivado por la creciente demanda de las aplicaciones de mercado a partir de materias primas de origen biológico

Otro eje tractor de la industria química actual es la energía, tanto por las aportaciones que puede hacer en el campo de la conversión y almacenamiento, como por el diseño y desarrollo de nuevos materiales más eficientes en aplicaciones de materiales inteligentes, nanomateriales, reducción de peso, propiedades mecánicas y térmicas, entre otros.

Para cumplir con los criterios de sostenibilidad que demanda hoy en día la sociedad y la propia industria, es necesario trabajar con procesos ecoeficientes: “produciendo más con menos”, por ej. Ahorrando recursos y energía y al mismo tiempo minimizando los impactos medioambientales.

 

Las 10 reglas de Oro

La Agencia de Protección Ambiental Alemana (UBA) ha elaborado las siguientes 10 Reglas de Oro que resumen los principios más importantes de la química sostenible desarrollada en la “Guía de la Química Sostenible” (2013), con el propósito de seleccionar criterios para distinguir entre sustancias sostenibles y no sostenibles y aportar al uso sustentable de los productos químicos.

  • Si es posible, utilizar únicamente sustancias químicas (tales como mezclas o contenidos en productos) que son consideradas no problemáticas.
  • Evaluar las diferentes aplicaciones y usuarios potenciales de las sustancias y tomar la responsabilidad por las consecuencias de su uso. Nunca mirar a la sustancia en forma aislada, sino pensar a través de todo su ciclo de vida.
  • En lo posibles utilizar sustancias que no sean peligrosas para la salud humana (en particular ninguna que se clasifican como carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción), que se degradan con facilidad, que no se bioacumulan y que no se dispersan en el medio ambiente.
  • Elegir sustancias que están disponibles en exceso o provenientes de recursos renovables, a una sustancia que es escasa o producida a partir de materias primas fósiles.
  • Evitar el transporte de sustancias en trayectos de la larga distancia, en cualquier etapa de la cadena de suministro. En particular, para aquellas que se utilizan en grandes cantidades.
  • Prestar atención al uso de la energía y el agua para contribuir con el bajo consumo y controlas el uso de grandes cantidades, así como promover una baja generación de residuos en la fabricación.
  • No utilizar sustancias que requieren un alto grado de gestión del riesgo, y adherir al cumplimiento de las normas que aplican al lugar de trabajo y manejo de sustancias peligrosas.
  • Evaluar si sus proveedores cumplen con altos estándares ambientales y sociales. Seleccionar las sustancias teniendo en cuenta la transparencia de la cadena de suministro y el compromiso de sus actores para la sostenibilidad.
  • Sus proveedores deben declarar el impacto medioambiental de los productos suministrados cuando se trata de grandes cantidades. Deben documentar el consumo de recursos y energía en relación con la fabricación de la sustancia, así como las emisiones de gases de efecto invernadero generados.
  • Realizar estudios independientes sobre los riesgos ambientales y sanitarios de las sustancias y/o productos que desea colocar en el mercado. Proporcionar datos específicos y de alta calidad, como los resultados de las pruebas.

Agencia de Protección Ambiental Alemana (UBA):
www.umweltbundesamt.de
Plataforma Tecnológica Española de Química Sostenible

 

Más Información en www.suschem-es.org