INNOVACIÓN EN PRODUCTOS DE VIDRIO PARA USO CIENTÍFICO

Con tecnología de última generación, Glassco es uno de los pocos fabricantes en operar bajo el sistema de calidad ASTM y según normas ISO. Sus sistemas de control permiten el seguimiento de todo el proceso de producción en cada una de las etapas.

Cada pieza de vidrio producida atraviesa un exhaustivo proceso de inspección por el cual es examinada y testeada en dimensiones, transparencia y espesor de pared, sometida a temperaturas que superan los 565ºC, antes de proseguir a los controles automáticos y manuales llevados a cabo por profesionales calificados.

Vidrio volumétrico

Este tipo de material requiere de muy alta precisión y condiciones controladas de calibración, por lo cual el vidrio Glassco es procesado en máquinas de última generación importadas de Alemania. Las mismas garantizan una precisión del 0,003%, por lo cual cada producto se fabrica dentro de la tolerancia propia de la Clase A.

El laboratorio de calibración y testeo Glassco ha recibido acreditación según normas ISO 17025:2005. Dicho laboratorio ha sido reconocido por la NABL, ente regulador del gobierno de India, que forma parte de la Cooperativa de acreditación de laboratorios de Asia y el Pacífico (APLAC) y del Acuerdo internacional de acreditación de laboratorios (ILAC), lo cual garantiza la aceptación mundial de sus niveles de calibración de material volumétrico.

Productos, tipo de calibración y modo de uso

Buretas: están calibradas “para verter”. Para eso, se llena la bureta apenas por sobre la marca de cero en su extremo. Se debe controlar que no haya burbujas de aire atrapadas, en caso que existan, se palmea la bureta suavemente para removerlas; permitir que la solución drene con cuidado hasta la marca de cero. Se llena con más solución en caso de que el menisco haya quedado por debajo de la marca de cero. Para luego dejar drenar la solución al nivel exacto de cero. Se remueven las gotas de la punta de la bureta; se abre el tapón muy despacio y se puede comenzar la valoración. Se debe tener cuidado de que la punta no toque el recipiente que se está utilizando. Cuando el color comience a cambiar, se debe detener la valoración y esperar 30 segundos, según el tiempo de espera de las buretas clase AS. Se controla los cambios en el menisco y se agrega un pequeño volumen para completar la valoración.

Pipetas: están calibradas “para verter”. Se debe llenar con líquido apenas por encima de la marca de cero. Secar la punta y zonas mojadas. Se sostiene la pipeta a nivel de la vista y de esta manera se debe ubicar la punta de la pipeta sobre la pared de un recipiente manteniéndola a un pequeño ángulo del punto de contacto. Se descarga el exceso de volumen hasta que el menisco alcance la marca de calibración de la pipeta. Para usar el volumen contenido en la pipeta, se debe ubicar la punta contra la pared de un reciente manteniéndola a un leve ángulo. Se debe procurar vaciar toda la pipeta. Cuando el nivel del líquido haya alcanzado la punta de la pipeta, se debe esperar un breve espacio de tiempo (5 segundos para pipetas clase AS). Entonces, se seca la punta de la pipeta deslizándola hacia arriba por la pared del recipiente. Si queda líquido residual en la punta, se deja como está.

Matraces volumétricos: están calibrados “para contener”, de forma muy precisa. Se llena el matraz con agua destilada con un embudo para asegurarse de que el agua quede vertida por debajo del menisco. Se agrega más agua destilada hasta que esta llegue apenas más abajo de la marca del anillo de calibración. Y luego un poco más de agua en pequeñas cantidades hasta que el menisco esté exactamente en el mismo nivel que el anillo. Para lograr una solución de la forma más precisa, se debe medir con cuidado el peso del soluto que se va a agregar. Se agita el matraz con la tapa puesta.

Probetas: están calibradas “para contener” y graduadas para indicar diferentes niveles. Las probetas se utilizan para la medición exacta de líquidos. Se llena con líquido y con cuidado, de forma que el menisco alcance la marca de volumen deseado. Se agrega el peso exacto de soluto y se disuelve agitando la probeta. Los matraces y las probetas están calibrados de forma tal que la cantidad de líquido que contienen corresponde a la capacidad indicada en el instrumento (TC, IN) calibración “para contener”.

Más información: www.aristobulo.com.ar