El CONICET desarrolla una nueva tecnología para el tratamiento de efluentes

La entidad ha trabajado de manera conjunta con Industrias Clark para crear un equipo capaz de tratar efluentes cloacales domiciliarios e industriales de distintos procesos. RAFAELA, como lo llaman en el laboratorio, puede mantenter su perfomance en zonas de clima extremo, de hasta 25 grados bajo cero.

Efluentes-industriales

El trabajo mancomunado entre lo público y lo privado generó una nueva tecnología que busca palear ciertas demandas del sector fabril. Esto se debe a que el CONICET, en conjunto con Industrias Clark, estan poniendo en el mercado un equipo capaz de tratar efluentes industriales de distinta procedencia. El equipo, denominado Reactor Anaeróbico de Flujo Ascendente y Estabilización de Lodos con Acondicionamiento (RAFAELA), funciona perfectamente incluso en condiciones climáticas adversas: soporta temperaturas de hasta 25 grados bajo cero y es capaz de procesar hasta el 80 por ciento del DQO del efluente (unidad de medida del contaminante orgánico).

“Cuando nos enteramos del material que se había recopilado y creado en investigaciones por varios años y teniendo experiencia en el rubro, rápidamente encontramos una oportunidad para volver realidad y poner a disposición de la sociedad esta tecnología”, comentó Darío Pellegrini, CEO de Industrias Clark.

Por su parte, Fidel Pérez, responsable de la Oficina de Vinculación Tecnológica del CONICET Salta, afirmó que desde 2017 se encuentran trabajando en el desarrollo industrial del modelo tecnológico diseñado por los investigadores del Instituto de Investigaciones en Energía No Convencional (INENCO), que depende de la Universidad Nacional de Salta y CONICET.

Aplicaciones y características

Los campos de aplicación de este equipo son variados, ya que es útil para el tratamiento de aguas residuales domésticas de pequeños poblados, emprendimientos industriales y campos de explotación minera. El sector de lácteos, ingenios, industrias vinculadas a los desechos de celulosa, fábricas de cerveza, industrias de alimento, entre otras, son algunas de los lugares en donde se puede aplicar estar tecnología.

Las ventajas de esta tecnología es que funciona independientemente de las condiciones climáticas donde se encuentre, aunque otra de sus cualidades recae en su diseño modular, tanto para su transporte como para afrontar crecimientos futuros de sistema de tratamiento. También, tiene requerimientos mínimos de obra civil, facilitando su transporte, logística o cambio de localización. Asimismo, posee alta eficiencia en la producción de biogás y requiere hasta seis veces menos espacio que un biodigestor de tecnología tradicional.

Más información: www.conicet.gov.ar

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