ECONOMÍA CIRCULAR Y LA DIGITALIZACIÓN EN LA INDUSTRIA QUÍMICA 4.0

Un estudio denominado “Química 4.0” identificó las 30 tendencias que serán de importancia para la industria química de aquí a 2030. De acuerdo a este informe, estas directrices asumirán un carácter disruptivo para las tecnologías de proceso, la composición de las carteras de productos y los modelos de negocio para el sector.

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uímica 4.0”, es el nombre de un estudio realizado en Alemania que identifica las 30 tendencias que serán importantes para la industria química de aquí al 2030. El documento, aborda diferentes visiones y parámetros que incidirán en el desarrollo del sector. De acuerdo a este, la mayoría de las directrices analizadas tendrán un carácter disruptivo para las tecnologías de proceso, la composición de las carteras de productos y los modelos de negocio para la industria química. Destaca, por ejemplo, que las respuestas a estos grandes retos estratégicos y estructurales se encontrarán en la transformación digital y en la economía circular. Asimismo, comparte una serie de recomendaciones para empresas y asociaciones, junto con las condiciones políticas y regulatorias aconsejadas para construir y afrontar los desafíos que están por venir.

Evolución natural

El sector, y la industria en general, está ad portas de una serie de cambios y paradigmas: el uso de recursos y cuidado del medio ambiente, los hábitos de suministro y consumo, y la exploración de nuevas tecnologías, son algunos de los tantos elementos que forman parte de esta evolución. Estas consideraciones contribuirán a alcanzar los objetivos de sostenibilidad propuestos por la ONU. La economía circular y la digitalización, asumirán un protagonismo clave para el sector, con el objetivo de garantizar el éxito de este proceso.

Como parte de estos cambios, una nueva fase de desarrollo está comenzando en la industria química. Para entender esta transformación, es necesario conocer la historia y las etapas por las cuales ha transitado el sector durante los últimos 100 años. Esta se podría resumir a través de los siguientes cuatro ejes o periodos: industrialización y producción de carbón (Química 1.0), aparición de la industria petroquímica (química 2.0), globalización y especialización técnica (Química 3.0); y ahora, digitalización y economía circular o Química 4.0 (ver tabla I).

Tabla
Tabla 1

Innovación y disrupción

La innovación y la disrupción cumplen un papel fundamental en lo que se refiere a la producción de nuevas tecnologías, estrategias comerciales y portfolio de productos. Toda la innovación que supone una transformación digital requiere no solo de máquinas inteligentes y softwares, también necesitan de las personas que sepan gestionarlos. Un ejemplo concreto de este caso es el big data, que no es más que una cantidad masiva de datos generados por todas las máquinas interconectas. La única forma para que esta herramienta digital genere un valor real a una empresa es gracias a un profesional (un analista de datos), que traduzca estos datos en soluciones que afecten positivamente la optimización de procesos (ver tabla II).

Tabla 2
Tabla 2

En lo que se refiere a cambios disruptivos en tecnologías de proceso, el estudio destaca los últimos avances en materia de biotecnología y energías renovables. La producción de productos químicos a partir de electricidad, hidrógeno y C02 ganará terreno.

El sector químico es uno de los que más aportes ofrece a nuestra vida contidiana, con contribuciones como la gestión sostenible del agua (en la actualidad, solo el 0,5 por ciento del agua del planeta es potable); la reutilización eficiente de recursos para un futuro sostenible utilizando CO2 (el antiguo residuo ahora es una materia prima); o las soluciones para la agricultura inteligente, como la conservación del valor nutricional de los alimentos.

“El sector químico puede jugar un papel clave en la vinculación de sectores energéticos e industriales, utilizando suministros renovables reduciendo así el uso recursos fósiles”, destaca el estudio.

El rol de la economía circular

El cambio hacia una producción y consumo sostenible requiere el desarrollo de nuevos productos y modelos de negocios. En una economía circular, el sector químico puede utilizar potenciales factores de crecimiento. Por ejemplo, ayudando a los clientes a alcanzar sus objetivos de sostenibilidad o extendiendo su negocio principal con nuevos modelos de negocio circulares. En este informe, el concepto de economía circular abarca todas las contribuciones para ahorrar recursos (como la base de materia prima y los sistemas ecológicos) e incluye las siguientes medidas: aumentar la eficiencia de los recursos en todos los niveles de la cadena de valor (proveedores, industria química, clientes); extender la vida útil de los productos y componentes, así como reducir el consumo de recursos en la fase de aplicación; y en lo posible, reutilizar y reciclar energía y materiales residuales (ver tabla III).

Tabla 3
Tabla 3

En todos los aspectos de la economía circular, la generación y el análisis de datos masivos digitales juegan un papel cada vez más importante, al igual que el intercambio de datos. Numerosas opciones tecnológicas en las áreas de conectividad, computación y tecnología de fabricación afectan la interfaz entre la digitalización y la economía circular. De este modo, la digitalización puede permitir el desarrollo de modelos comerciales circulares, acelerarlos y hacerlos más eficientes.

Si bien el estudio destaca que en la actualidad las compañías químicas tienen “un alto grado” de preparación en lo que se refiere a trabajos en red, aún falta dar un salto en lo que se refiere a la digitalización.

“Las oportunidades inherentes a las redes económicas digitales aún no están siendo plenamente explotadas por la industria química. Para desarrollar mejor estas oportunidades, las empresas no solo deben reconocer el desarrollo y la dinámica de las redes económicas en una etapa temprana, sino también deben identificar el rol de su propia compañía en estas estructuras y organizarse estratégicamente. Para muchas empresas, estas complejas redes económicas con nuevos socios de otros sectores aún son un territorio desconocido, caracterizada por la incertidumbres y los riesgos”, advierte el informe.

Profundos cambios técnicos

Para los expertos de Deloitte -responsables del informe “Química 4.0- “la industria química debe enfrentar los profundos cambios técnicos, económicos y sociales”, y añaden: “Las empresas deben examinar su cartera actual de productos y servicios y ajustar sus modelos de negocio. El sector debe continuar y acelerar el proceso de transformación que ha comenzado, tanto a nivel global como de empresa. Quienes toman las decisiones políticas deben apoyar estos esfuerzos con una gestión industrial adecuada y crear condiciones competitivas. Solo así, se podrá consolidar y adaptar a los cambios que ya se están gestando y que marcarán el desarrollo de la industria química en los próximos años”.

Más información: www2.deloitte.com

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