CONTINGENCIAS EN LA UTILIZACIÓN DE GASES REFRIGERANTES EN SISTEMAS DE REFRIGERACIÓN Y TRATAMIENTO DE AIRE

Una guía de puntos y condiciones a considerar en la evaluación de la aplicación de gases en nuevos proyectos o en sistemas e instalaciones existentes. Por Ing. Horacio Ansaldo*

La actual situación, confusa, casi anárquica, a nivel mundial en lo referente a condiciones, prohibiciones y prevenciones en el uso de los gases refrigerantes, ya sean naturales o sintéticos, requiere un análisis particularizado para satisfacer los requerimientos actuales y futuros, evitar inversiones desafortunadas y asegurar la eficiencia operativa, rentabilidad y legalidad de nuestros sistemas de HVAC y Ref.

Escenario actual

La utilización de gases refrigerantes en nuestra región (América del Sur en general y en nuestro país en particular) nos muestra que mayoritariamente los sistemas de aire acondicionado ya sean residenciales, comerciales o corporativos han sido diseñados para operación con los refrigerantes conocidos comúnmente como freones.

Desde la aparición de estos y su caracterización como “seguros” han sido de aplicación excluyente, a través de los años han sido actualizados avanzando en el desarrollo de nuevos gases de mejores condiciones que los originales.

En lo referente a las aplicaciones de refrigeración industrial, sobre todo en instalaciones de media y gran capacidad la utilización del amoníaco ha sido la constante desde los inicios de la industria.

Por espacio de varias décadas, y al margen de los inevitables desarrollos tecnológicos, la situación general puede haber sido considerada como “estable”.

Por supuesto, se registraron progresos en los sistemas, componentes, mecanismos de control, composición de gases y normativas de aplicación que regulaban las condiciones de diseño y seguridad.                                             

Sin embargo, las normativas generalmente no tuvieron validez o aplicación universal, existiendo disímiles condiciones o interpretaciones entre distintas regiones, países y organizaciones.

Esta situación de “estabilidad” o “confort” en las condiciones de aplicación se ve alterada cuando después de relevantes investigaciones científicas se detectan las características negativas para el medio ambiente de los llamados refrigerantes sintéticos.

Por otro lado, las más rigurosas exigencias de seguridad imponen requerimientos más severos para el amoníaco y otros refrigerantes naturales que serían la respuesta más deseable para las necesidades de respeto al medio ambiente imprescindibles para el desarrollo de la vida.

Este movimiento ecológico (que incluye como uno de los factores el rendimiento energético total) puede considerarse como deseable, irreversible e inevitable.

Aún con diferencias de criterio, reacciones negativas y resistencias de tipo comercial, distintos grados de concientización por países o continentes, distintos tiempos y cronogramas, etc., es inevitable que todos más tarde o temprano debamos ajustarnos a nuevas condiciones.

Para los responsables de industrias, empresas, comercios esta actualización implica algunas complejidades y situaciones de dudas o imprevistos.

No solo por lo que significa actualizar técnicamente sus industrias, sino además por la velocidad de cambio de requerimientos y aplicación particular de reglamentaciones que varían aceleradamente, sino también por los desarrollos de “nuevos” refrigerantes por parte de las grandes empresas químicas fabricantes en su afán de adelantarse a los cambios.

Además, se deben considerar las implicaciones técnicas y económicas, de costos crecientes de los nuevos refrigerantes, sus condiciones de eficiencia energética y su disponibilidad actual y futura en todos los mercados.

Cursos de acción y sugerencias

Las condiciones y aspectos precedentes hacen que sea conveniente efectuar un análisis de la situación particular de nuestras instalaciones.

La finalidad debe ser evaluar las condiciones actuales de las plantas, los planes de ampliación o construcción, la posición ante las reglamentaciones y códigos actuales, la actitud ante las nuevas reglamentaciones y códigos, la real economicidad operativa y eficiencia energética y las condiciones de respeto a las normas y requerimientos ambientales.

Otro punto importante es analizar las condiciones de seguridad en la operación de los sistemas; si bien los requerimientos de los gases naturales (R717, R744; R290 etc.) son mayores también se deben evaluar las condiciones de seguridad de los sistemas que utilizan refrigerantes sintéticos que también presentan ciertas condiciones de riesgo.

Acciones recomendadas

– Analizar y determinar situaciones de desviación de normas internacionales en las instalaciones de enfriamiento que utilizan refrigerante tanto amoníaco como sintéticos.

– Analizar y determinar situaciones de baja eficiencia energética en las instalaciones de enfriamiento industriales y de climatización o tratamiento de aire que utilicen refrigerantes amoníaco o sintéticos, indistintamente.

– Analizar y determinar situaciones de riesgo en las instalaciones de climatización y tratamiento de aire con refrigerantes sintéticos. En estas detectar el tipo de refrigerante utilizado, analizar sus características y determinar sus condiciones reglamentarias de aplicación según las normas vigentes y las de entrada en vigencia en futuro según las convenciones internacionales actuales.

– Analizar y determinar situaciones de riesgo en las instalaciones de enfriamiento que utilizan refrigerante amoníaco.

– Analizar las condiciones de diseño y construcción de los sistemas de refrigeración y sus posibles desviaciones de los estándares internacionales, nacionales o regionales.

– Analizar las condiciones operativas de los sistemas de refrigeración y sus posibles desviaciones de los parámetros mínimos de seguridad y eficiencia operativa.

– Analizar los antecedentes históricos (si los hubiera) de reposición de gas en los sistemas y confrontar con los valores de fugas admisibles según las normas internacionales.

Estas acciones implican:

Efectuar un relevamiento exhaustivo de las instalaciones.

Revisión de los antecedentes (historial) operativos.

Revisión de la documentación técnica de respaldo de los componentes.

De todas las acciones se debería obtener un relatorio completo con detalle de las eventuales inconveniencias y desviaciones detectadas y un listado preliminar de las acciones o recaudos a adoptar para sus correcciones y medidas o previsiones a adoptar para satisfacer los futuros previsibles requerimientos para el corto y mediano plazo.

El relatorio además nos debe indicar los puntos en los que nuestras instalaciones satisfacen los requerimientos actuales y de corto plazo a fin de no magnificar nuestras inquietudes.

Hay muchas instalaciones que han sido correctamente diseñadas y operadas que no deberían suscitar prevenciones excesivamente negativas, pero es bueno tener certeza de esto.

Procedimiento

Un procedimiento recomendable sería el obtener apoyo externo, de alguna organización o de profesionales independientes, no involucrados con industrias proveedoras, con independencia de criterio y que estén en condiciones de emitir un reporte con la información mínima para evaluar/aconsejar en forma informativa básica las acciones correctivas.

Las acciones correctivas posteriormente deberían ser diseñadas, ejecutadas por profesionales de la empresa, organizaciones/empresas consultoras y/o los habituales suministradores idóneos de equipos y servicios.

Comentario adicional

Las observaciones y conclusiones obtenidas de los análisis efectuados pueden ser también analizadas y evaluadas de manera tal que pueden dar indicaciones válidas para estudiar y determinar sus efectos sobre aspectos importantes que tienen relevancia en el diseño, construcción y operación de plantas.

Estos aspectos se vinculan a los efectos de las observaciones y contingencias detectadas sobre los siguientes importantes puntos:

1) Efectos sobre la seguridad de las plantas, instalaciones, edificios y las personas.

2) Efectos sobre la salud de las personas.

3) Efectos sobre la confiabilidad operativa y su incidencia sobre los procesos productivos.

4) Efectos sobre la calidad del medio ambiente y las consecuencias negativas contaminantes.

Estos puntos, ya sean considerados individualmente o en grupos según las características de las plantas, revisten fundamental importancia y ameritan su consideración cuidadosa utilizando las observaciones del tema principal como herramienta básica preliminar para desarrollar estudios particulares a cada situación.

* Consultor independiente especialista en plantas de refrigeración para aplicaciones industriales y marinas.

Más información: www.syazdani.com.ar