Cloruro férrico, un coagulante para tener en cuenta

Tratamiento de aguas residuales

planta de tratamiento de aguas residuales

La utilización de cloruro férrico se ha convertido en una opción interesante para lograr estos objetivos. Los precios actuales del mercado posicionan al Cloruro Férrico como la alternativa más efectiva y económica para el tratamiento de efluentes y la potabilización de agua.

Entre las ventajas técnicas del cloruro férrico se destaca su capacidad para trabajar en un amplio rango de pH, que va desde 4.5 hasta 12. Es muy eficaz en la eliminación de sólidos suspendidos, rastros de metales y DBO. Remueve fosfatos con una eficiencia superior al 95% permitiendo alcanzar los valores requeridos por la legislación. También actúa sobre los sulfuros evitando la formación del oloroso y corrosivo ácido sulfhídrico.

El agregado de sales de hierro en tratamientos secundarios mejorara la estructura del floc, y su sedimentabilidad.

Comparado con el tradicional sulfato de aluminio, se requiere la mitad de cloruro férrico para lograr la coagulación. Esta importante diferencia en la efectividad se traduce en una importante diferencia en el costo.

El sulfato de aluminio produce sedimentos menos densos que el cloruro férrico, con menor capacidad de arrastre, requiere ajustes de pH más precisos y es poco efectivo en la remoción de partículas coloidales, metales, sulfuros y fosfatos.

Por último con las sales de hierro sería posible minimizar los residuos de aluminio en el agua tratada. La toxicidad del aluminio en el agua ha sido por muchos años tema de interés para la comunidad médica de investigación.