Biocombustibles a partir del PET y aceite de cocina

Un estudiante mexicano de ingeniería química construyó la máquina que permitirá sustituir a los combustibles fósiles y reutilizar los que se descartan diariamente.

PET biocombustible

Valentín Gálvez Salas, un estudiante de ingeniería química de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), diseñó una máquina que es capaz de convertir aceite de cocina en biodiesel y plástico en gasolina. Este proyecto puede servir para sustituir los combustibles fósiles que usan los vehículos de transporte público y reducir los índices de contaminación.

En cuanto al diseño, la máquina tiene un reactor de pirólisis, que permite la descomposición química de las botellas de plástico para transformarlas en fuentes de energía útiles. “Cuando sometemos el PET a la reacción de pirólisis, por medio de la temperatura, rompemos sus enlaces moleculares y obtenemos un gas que al condensarlo se transforma en un nuevo compuesto con ciertas características químicas y puede ser utilizado como diesel o gasolina”, detalló Gálvez.

Para la producción de biodiesel, primero se hace una mezcla de aceite con alcohol, metanol y soda cáustica. Posteriormente, por medio de unas bombas, el compuesto sube y baja a un tanque de almacenamiento, hasta llegar a un horno con temperaturas que van de 100° a 150°C. Tras calentarse, la sustancia sube nuevamente a un mezclador estático para, luego, caer en un tanque de reposo donde se lleva a cabo la separación de biodiesel y glicerina.

Por cada litro de aceite que es procesado, se obtiene uno de biocombustible. Además, por cada kilo de plástico se obtiene un rendimiento del 75%, y el restante tiene la función de utilizarse como residuo energético para abastecer a la máquina.

“La máquina tiene la capacidad de producir hasta 400 litros de biodiesel por hora y durante un periodo de ocho horas de trabajo continuo, se obtendría el combustible suficiente para abastecer a 40 unidades de transporte público, asimismo el sistema de producción es escalable para una mayor producción”, destacó Gálvez.

Por otro lado, Gema Carreto Arámburo, investigadora de la BUAP y asesora del proyecto, aseguró que este proceso permitiría la reutilización de 15 a 20 toneladas de aceite que normalmente se desperdician al mes en las casa o restaurantes de la ciudad.

Actualmente, cuentan con tres productos para su comercialización: aditivos para diesel, biodiesel premium y biodesel estándar.

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