Bacterias electroactivas para depurar y sin aporte externo de energía

A través de la iniciativa iMETland, se busca construir un dispositivo que funcione sin apoyo energético para el tratamiento de aguas residuales urbanas en pequeñas comunidades. El proyecto ya se está gestando en diferentes lugares del mundo, entre ellos, Argentina.

Las aguas residuales son un problema a escala global que contribuyen a generar un ambiente desfavorable para toda la comunidad. Este fenómeno, generado por la acción humana, pretende revertirse con el proyecto iMETland (iniciativa coordinada por el instituto español IMDEA Agua), que busca construir y validar un dispositivo para el tratamiento de aguas residuales urbanas en pequeñas comunidades sin aporte externo de energía. Esta iniciativa también beneficiaría al sector agropecuario, ya que se obtiene agua libre de patógenos, la que es destinada a los canales de riego.

Esta propuesta busca conectar
el agua, la biotecnología,
las tecnologías de la información (TIC) y los recursos naturales en pos del medio ambiente.

Para obtener este dispositivo, los investigadores están basando sus estudios en el metabolismo de unos microorganismos especiales: las bacterias electroactivas. Por otra parte, el llamado humedal bioelectrogénico (METland, en inglés) se está implantando en cuatro emplazamientos con diferentes condiciones climáticas: Mediterráneo (España), Europa del Norte (Dinamarca), Sudamérica (Argentina) y Norteamérica (México).

La novedad de esta propuesta reside en conectar el agua, la biotecnología, las tecnologías de la información (TIC) y los recursos en pos de proteger el medio ambiente. A su vez, este concepto parte de la integración de las Tecnologías Electroquímicas Microbianas (MET, por sus siglas en inglés) con el biofiltro utilizado en los humedales construidos. Para eso, el tratamiento se basa en el metabolismo de las bacterias electroactivas, con un alto potencial en el campo de las aguas residuales.

El proyecto presta
especial atención al
impacto ambiental y a la integración
paisajística, es por eso que todos los equipos instalados en las
distintas unidades funcionan con
energía renovable a base de paneles
solares

El funcionamiento del dispositivo es sencillo:

el agua llega al sistema de depuración, el cual no se encuentra conectado a ninguna fuente externa de energía y que está formado por un innovador material electroconductor. La combinación de bacterias y este material permiten tratar unos 25.000 litros de aguas residuales procedentes del uso doméstico; por último, un tratamiento final de electrodesinfección alimentado por energía solar elimina organismos patógenos dejando el agua apta para el riego.

Es importante señalar que iMETland no está concebido para la producción y almacenamiento de energía eléctrica sino para tratar las aguas residuales a la máxima velocidad de biodegradación sin aporte externo de energía y con una producción mínima o nula de lodo debido al bajo rendimiento de crecimiento de las bacterias electroactivas.

Control del proceso mediante TIC

Las bacterias generan una señal eléctrica que se corresponde con la actividad metabólica; de esta forma un usuario remoto puede estar informado sobre el rendimiento de la operación mediante un teléfono inteligente. A su vez, todas las unidades son monitoreadas por diferentes sensores que miden tanto los parámetros físico-químicos dentro del sistema como también los atmosféricos, los cuales resultan claves en un tratamiento de campo abierto y con condiciones climáticas diferentes.

Estas mediciones se pueden seguir a través de una plataforma virtual que informa sobre el rendimiento en cualquier momento para cada ubicación. El gran volumen de datos generado servirá para diseñar un modelado predictivo de la tecnología.

El proyecto presta especial atención al impacto ambiental y a la integración paisajística, es por eso que todos los equipos instalados en las distintas unidades funcionan con energía renovable a base de paneles solares.

Ver también:
“Nanorem” consigue procesos de saneamiento de aguas subterráneas más eficientes
Logran convertir aguas residuales en petróleo

 

Más información: www.imetland.eu